• 1. Fase Menstrual

    Durante el sangrado, la piel necesita un respiro.

    Es el momento de dar un masaje suave y calmante con la espuma y dejar descansar los activos potentes pausando el uso de sérum. Cerramos aplicando crema karité para dar un extra de confort y protección.

  • 2. Fase Folicular

    Tus estrógenos empiezan a subir y la piel se activa.

    Tras una limpieza profunda con la espuma, es el momento clave para aplicar el sérum NIA-Q, aportando un extra de vitaminas y energía celular. Sellamos con una cantidad media de crema para mantener la hidratación justa.

  • 3. Fase Ovulatoria

    Llegamos al pico de belleza natural del mes.

    Después de limpiar en profundidad con la espuma, aplicamos el sérum ADN como un escudo reparador para proteger y prolongar esa jugosidad. Al estar la piel radiante por sí sola, solo necesitas una cantidad mínima de crema para finalizar.

  • 4. Fase Lútea

    La fase más exigente del ciclo, donde los poros tienden a obstruirse.

    Tras la limpieza profunda, realizamos un uso dual de sérums: NIA-Q por la mañana para dar energía y ADN por la noche para reparar en profundidad. Terminamos aplicando la crema de forma localizada solo en las zonas con tirantez.

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